El Vasa fue un enorme buque de guerra construido en el siglo XVII por el rey Gustavo Adolfo II de Suecia (6º gobernante de la Dinastia Vasa). Era el mayor de los cuatro navíos que mandó construir y todo en él era exagerado. Medía 70 mt. de largo por 12 de ancho. Su palo mayor tenía 55 mtrs. de alto (desde la quilla), tenía 10 enormes velas de 1.275 mtrs cuadros cada una y el castillo de popa se elevaba a más de 15 mtrs. sobre el nivel del mar.
Corte del castillo de popa
Desplazaba 1.210 toneladas, llevaba un total de 64 cañones de los que 24 pesaban más de una tonelada y podía transportar en su interior a unos 3.000 soldados. Se construyó con la madera de más de mil robles suecos y se decoró profusamente con miles de coloreadas figuras para… “provocar temor en los enemigos y admiración en los amigos.” La pena es que El Vasa duró menos que el Titanic y se fue a pique sin apenas haber salido del puerto.

El asunto comenzó a oler a chamusquina cuando unos días antes de su primera singladura se le hizo unas pruebas de estabilidad que se realizaban a todos los buques. La prueba consistía en 30 hombres corriendo de una borda a otra por la cubierta superior y al poco de comenzar, en la tercera vuelta, tuvieron que mandar parar porque el barco comenzó a zozobrar peligrosamente. A pesar de los malos resultados, decidieron ignorar lo ocurrido. El rey en persona venía para verlo zarpar y toda la parafernalia estaba ya preparada para el evento, así que tiraron “pa’lante”.


Pero la historia del Vasa no termina aquí. Después de reposar en el fondo del mar, casi olvidado, durante más de trescientos años, Andres Franzén dio con él en 1956. Franzén se encontraba en una pequeña barca con una sencilla sonda, cuando se dio cuenta de que la sonda en vez de barró traía madera. Se enviaron unos buzos para inspeccionar y encontraron los restos del Vasa.




Además del casco que se encontraba en bastante buen estado, se recuperaron más de 25.000 piezas diversas, seis de las diez enormes velas y 25 esqueletos que se encontraban en el interior y en las inmediaciones.
En el interior del Vasa al poco de ser recuperado. Eso son parte de las velas.
Algunos de los objetos encontrados. Entre ellos un backgamon
El barco se había conservado bastante bien gracias a la poca salinidad del mar Báltico y una vez en la superficie su principal enemigo era el aire.


A las piezas no muy grandes se les aplicó por inmersión una solución especial para evitar su deterioro, pero el enorme casco fue más complicado, hubo que rociarlo con el líquido especial todos los días durante 17 años hasta que quedó perfectamente protegido.
Algunas de las figuras restauradas con sus colores originales.
Hoy en día El Vasa se halla expuesto en el museo que lleva su nombre y que se construyó especialmente para él. El gran Vasa junto a la espectacular operación de rescate es hoy en día, motivo de orgullo para Suecia.
Más en:
Página del museo Vasa
http://en.wikipedia.org/wiki/Vasa_%28ship%29
Publicado en Historias Medievales
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